Se vivieron momentos de máxima tensión
Alfoz de Lloredo se recupera de las secuelas del temporal que comenzó ayer y ha afectado a todos sus pueblos en mayor o menor medida. Las escenas más llamativas se vieron en La Busta y Toñanes, ante la gran impotencia de los vecinos y de los responsables municipales, con la alcaldesa en funciones, Nieves Díaz, a la cabeza. Los trabajos de limpieza realizados en verano, que se acometieron por parte del Ayuntamiento en las zonas urbanas, no pudieron impedir los desbordamientos como consecuencia de la incesante lluvia.
Como ha explicado Díaz, en el caso de La Busta, se formó una especie de piscina, hasta el punto de que “si bien el pueblo tiene dos entradas, a derecha y a izquierda, no se podía acceder porque quedaron ambas taponadas.
Los momentos más tensos se vivieron sobre las cuatro de la tarde; mientras a las cinco y media aproximadamente frenó un poco el agua y fue bajando. “Yo pensaba que íbamos a tener que ir metiendo a la gente con el coche de Protección Civil”, recuerda la alcaldesa en funciones.


